Tierras de cultivo

Un poco de historia

La Huerta Valenciana se originó en la época del Imperio Romano. La ciudad de Valentia fue fundada como centro logístico y lugar de hibernación para las campañas romanas de conquista de la Iberia.

Los romanos contribuyeron a estas tierras con los cultivos que conocían, como el cultivo de cereales, olivos o viñas. Sin embargo, debido a las condiciones típicas del entorno, los cultivos no eran lo suficientemente productivos. Aun así, los cultivos resultaron útiles para abastecer a los ejércitos romanos y, más tarde, para las campañas de los visigodos, quienes abandonaron los campos y la ciudad.

La Huerta Valenciana se originó en la época del Imperio Romano. La ciudad de Valentia fue fundada como centro logístico y lugar de hibernación para las campañas romanas de conquista de la Iberia.

Los romanos contribuyeron a estas tierras con los cultivos que conocían, como el cultivo de cereales, olivos o viñas. Sin embargo, debido a las condiciones típicas del entorno, los cultivos no eran lo suficientemente productivos. Aun así, los cultivos resultaron útiles para abastecer a los ejércitos romanos y, más tarde, para las campañas de los visigodos, quienes abandonaron los campos y la ciudad.

 

El Tribunal de las aguas

Tribunal de las aguas

Valencia, Spain

El Tribunal de las Aguas de la Vega de Valencia, también conocido como el Tribunal de las Aguas, es una institución de justicia encargada de resolver conflictos derivados del uso y la explotación del agua de riego entre los agricultores de las Comunidades de Regantes de las acequias de las que forman parte.

El último litigio por el agua de riego con fecha árabe data de 1222; sin embargo, el Tribunal de las Aguas ha seguido funcionando, con múltiples cambios y evoluciones, hasta la actualidad. El periodista y escritor uruguayo Eduardo Galeano narra: «El tribunal más justo del mundo no lo integran juristas. Tampoco es el más antiguo de Europa. Y nos recuerda que ‘esta justicia no viene de arriba ni de afuera: los jueces son los campesinos que cultivan su propia tierra, y entre ellos resuelven las disputas por el agua de las ocho acequias que riegan las huertas de Valencia’